Test de detección del nivel de estrés

Precio: 125 € 
Plazo de entrega: 15 días laborables (de lunes a viernes)

El estrés es la respuesta fisiológica normal a estímulos que amenazan o desafían a nuestro organismo. Todos estos procesos están autorregulados de forma muy precisa por ejes hormonales. Si bien un cierto grado de estrés es positivo para mantener la alerta frente a estas situaciones, no lo es el hecho de que dichos estímulos se mantengan en el tiempo. 

La manifestación del estrés en nuestro organismo es un aumento de la concentración de la hormona cortisol, los efectos de la cual son contrarrestados por la hormona DHEA-S. Es el equilibrio entre ambas hormonas el que garantiza un buen funcionamiento del sistema. El nivel de estrés se determina realizando mediciones de las concentraciones de cortisol y la forma sulfatada de la DHEA en muestras de saliva, recogidas en distintos momentos del día.

Dado que el cortisol tiene un biorritmo circadiano (valores máximos por la mañana al levantarse, descenso marcado al mediodía seguido de un descenso lento hasta llegar a valores mínimos a medianoche), las mediciones se efectúan a las 8:00, a las 12:00, a las 16:00 y a las 24:00. Los niveles de DHEA-S son más estables a lo largo del día y sólo se efectúan dos mediciones, a las 12:00 y a las 16:00.

Los resultados se representan en dos gráficos de la siguiente manera:

Gráfica (1): biorritmo de cortisol 

En este gráfico se puede observar si el biorritmo de cortisol de un paciente sigue un patrón circadiano, zona de color azul, o si bien tiene un patrón anormal en cuyo caso encontraríamos  todos, o algunos de los puntos fuera de esta zona.

Gráfica (2): DHEA-S vs cortisol

En esta gráfica se representa la situación de equilibrio entre ambas hormonas. Se representan los valores promedio de DHEA de las 12:00 y 16:00 frente los de cortisol de las mismas horas. La zona en la que se encuentre el resultado indicará la respuesta adaptativa al estrés.

Zona Normal: es la zona en la que ambas hormonas están dentro de sus rangos de referencia.

Zona A1: etapa aguda en la que frente a un estímulo estresante aumenta el cortisol como respuesta y la DHEA-S para contrarrestar los efectos de éste.

Zonas A2-A5: etapas en las que hay un intento de adaptación a la situación estresante pero no se consigue. En definitiva, hay una mala adaptación a la situación. Se intentan mantener los niveles de DHEA-S  para contrarrestar a los de cortisol, pero la tendencia de ambos es a disminuir, lo que indica fatiga adrenal.

Zona C: si no se remedia la situación, se llega a esta zona de agotamiento adrenal.

Zona B: esta situación está, por lo general, determinada genéticamente, por lo que estos pacientes son más sensibles a situaciones estresantes.